Cómo armar tu propio casino o casa de juegos

Quizá no recuerdes bien, pero de niño solías desarrollar tu imaginación a lo grande y vivías feliz sin estrés ni preocupaciones, sin embargo, puedes volver a hacerlo solo si tomas en cuenta todo lo que tocaremos en este divertido e inusual blog.

Así como lo hiciste de niño, solo imagina que eres el propietario de uno de los casinos o casas de juegos más famosos de tu ciudad, a la que frecuentan cientos de personas al mes. Puedes hacer realidad esto sin la necesidad de invertir dinero ni hacer grandes esfuerzos, más que necesitar el apoyo y la participación de tus amigos más cercanos.

Sigue los consejos de este texto para llevar a flote tu casino y divertirte con tus amigos una o varias veces, dependiendo del tiempo libre que dispongan y el gusto que desarrollen por los juegos de casino y otros similares.

Pasos para tener tu propio casino

Antes que nada y obviamente, necesitas un espacio en el que puedas tener tus mesas de juego. Este podría ser tu propia casa, la casa de uno de tus amigos o una casita de árbol como la de Bart Simpson. Si aún eres menor de edad, pide el debido permiso de tus padres o parientes y continúa preparando tu casino.

Seguidamente, necesitas mesas que pueden un par o tres, dependiendo de cuántos haya en tu casa o cuántos puedan prestarte tus amigos o vecinos. La idea es que haya el espacio suficiente para que cada juego tenga su espacio correspondiente, esto quiere decir que una mesa puede estar destinada para juegos de cartas como póker, UNO, escalera o trica, entre otros; otra mesa destinada a juegos de meso como la rueda o ruleta con su respectivo cartón de números, dados y fichitas de apuesta; finalmente, una mesa para poner los bocaditos y bebidas naturales o gaseosas.

Si tú no tienes estos juegos, pero sí alguno de tus amigos o vecinos, pídeselos prestados por un tiempo y comprométete a cuidarlos; en caso extremo o necesario, podrías pedirle a tus padres que compren un paquete surtido de estos juegos, siempre y cuando tengan esa disponibilidad; si tú puedes comprarlo, mucho mejor. Sin juegos no hay casino, es por eso que no importa si no los tienes todos, con solo dos bastarán para jugar con tus amigos y simular que es el mejor casino de tu ciudad.

Del mismo modo, en cuanto a los bocaditos y bebidas, habla con tus amigos para que cada uno pueda encargarse de algo en específico y entre todos compren por su parte para lograr que el casino esté abastecido y no falte nada para todos quienes conforman el grupo de amigos y otros posibles invitados.

Una vez ya esté el casino listo, las mesas de juego organizadas y la mesa de bocaditos abastecida de lo necesario, a empezar con los juegos y dar la bienvenida a los invitados. Para garantizar la diversión es necesario que todos los juegos se jueguen de la forma correcta, es decir, respetando las reglas de cada juego y sin hacer trampas.

Si eres ingenioso o alguno de tus amigos lo es, pueden inventar nuevas reglas de las que todos estén de acuerdo o conformes. En lugar de apostar dinero o cosas valiosas, pueden jugar por diversión o apostando pequeñas cosas como golosinas, retando cosas divertidas o perdiendo turnos o rondas completas.